Lorena, Paulina, Fernanda y Daniela son cuatro amigas que estudian en la misma preparatoria. Paulina es coqueta y noviera. No soporta a su madrastra y busca desquitarse saliendo con chicos que sólo pretenden burlarse de ella. Daniela es muy tímida. Rafael, su padre es estricto y déspota, llegando incluso a agredirla físicamente. El es un hipócrita, ya que sostiene amores adúlteros y quiere pasar como un ejemplo de moralidad ante su hija.
Daniela está enamorada de Toño, el hermano de Fernanda, pero él sólo tiene ojos para Paulina. Fernanda y Toño no concuerdan en la forma de enfrentar el alcoholismo de su padre. Mientras que Toño lo defiende, Fernanda lo critíca. Fernanda es muy franca y carece de todas las artimañas que usan las mujeres para atraer a los hombres. Es deportiva y ágil y aparenta despreciar la idea de un romance, pero ama secretamente a Diego, su mejor amigo.
Diego es opuesto a su gemelo Oscar, uno de los muchos que buscan pasar el rato con Paulina. Diego es noble y sencillo, quiere mucho a Fernanda, pero ni sospecha que ella lo ama y prefiere sostener un romance con Gina que sólo desea utilizarlo.
La más sensata y responsable del grupo es Lorena, que está de novia con un chico llamado Mariano. Lorena adora a Javier, su padre, pero una noche unos asaltantes los atacan y lo matan. Aunque parece ser un atraco, todo es parte de un plan fraguado por Augusto Vidal, el socio de Javier, para quitarlo de en medio. Augusto es el padrastro de Tania, compañera de Lorena. La presumida Tania finge ser amiga de Lorena, pero en realidad le está robando el novio.
Juan Carlos, un joven químico consigue trabajo en la empresa de Augusto. El es hermano de Ezequiel, guardia de seguridad de la preparatoria donde estudian las cuatro amigas. A raíz de la muerte de su padre, Lorena ha caído en una terrible depresión. Para volverla a la normalidad, sus amigas y el director de la preparatoria la convencen de crear un equipo de soccer femenino.
El entrenador de este equipo será Nicolas, abuelo de Juan Carlos y Ezequiel. Luego que el anciano se desmaya en el campo de juego, se ve obligado a pedirle a su nieto que venga a ayudarlo. Así Juan Carlos entra en contacto con las amigas, especialmente con Lorena de quien se enamorará.


