Brasileño Romero Britto viste a Miami de esculturas
6/8/2008 - 20:53(GMT)Desde una de las carreteras más concurridas de Miami, más de un conductor se distrae por algunos instantes viendo algo inevitable: un colorido parque de agua con esculturas de peces, sirenitas, serpientes y caballitos de mar que conforman una gigantesca obra de arte del artista brasileño Romero Britto.
El parque de agua Grapeland, que tiene cinco hectáreas y es visitado todos los días por más de 1.600 personas, es uno de los más recientes trabajos de Britto en el sur de la Florida. En total ya hay cerca de 30 esculturas suyas en espacios públicos de la ciudad de Miami y sus alrededores, desde parques hasta predios en centros comerciales.
"Espero que las personas puedan disfrutar mi arte y que mi arte pueda ser una cierta inspiración para las personas", expresó Britto, de 44 años, en una entrevista con AP.
"Me identifico bastante con esta ciudad y por eso tengo aquí mi arte ... es para que las personas vean, piensen y sientan", manifestó el artista del pop art, radicado en Miami desde 1987.
El área de Miami, que ha buscado identificarse como acogedora, alegre y soleada, parece a la medida para que Britto exhiba sus trabajos. Sus esculturas con formas geométricas de colores rojos, amarillos, verdes y azules brillantes, transmiten optimismo y energía a través de figuras ingenuas que bien podrían dibujar niños.
Inmensos gatos, corazones, mariposas, flores y niños con rostros sonrientes que tienen desde dos hasta 10 metros de altura, posan en Miami para que los residentes y turistas los vean incluso desde una gran distancia.
"Es bueno porque embellece a la ciudad", expresó Gary Nader, un reconocido coleccionista de arte de Miami. "Es digno de imitar, deberíamos tener más obras en espacios públicos", sostuvo en entrevista telefónica con la AP.
Nader dijo que si bien se exhiben trabajos de otros artistas en espacios públicos de el área de Miami _ entre ellos de los estadounidenses Roy Lichtenstein y Alexander Stirling Calder y el canadiense-estadounidense Ronald Bladen_, Britto "es uno de los artistas con presencia más grande".
Tal vez uno de los espacios más vistosos con sus esculturas es el parque de agua, inaugurado por las autoridades municipales de Miami en mayo.
Una pieza monumental de una niña con dos peces en las manos recibe a los visitantes. Una vez adentro, adultos y niños pueden jugar en cuatro piscinas con toboganes y cascadas de agua que tienen hasta el mínimo detalle con la firma de Britto: desde los carteles que señalan la necesidad de ducharse antes de ingresar a las piscinas, hasta las banderas decorativas con dibujos del brasileño.
Alrededor de los estanques acuáticos, una gatita sonriente en tonos naranja, amarillo, rojo, azul y turquesa, mira con picardía cómo los bañistas disfrutan salpicándose. Varias sirenitas posan bajo el sol mostrando sus flores y lunares rosados y violetas, y los caballitos de mar y pulpos son testigos de las travesuras de los niños.
"Todo esto es para los niños una diversión, a los niños también les gusta el arte", expresó José Tuya, de 72 años, quien distribuye alimentos y bebidas entre los empleados del parque. Britto "es parte de Miami y aquí es un buen lugar para que la gente lo conozca".
La visión de Tuya es compartida por las autoridades. Lara de Souza, portavoz del departamento de parques y recreación de Miami, explicó a la AP en entrevista telefónica que la experiencia de visitar el parque se hace mucho más grata con los trabajos del artista.
"Nos encanta tener sus trabajos de arte en el parque", indicó de Souza, y consideró que Britto "definitivamente se ha convertido en alguien reconocido y relacionado con Miami ... está muy relacionado con la esencia de Miami".
Para los conductores, ver las esculturas de Britto puede resultar una experiencia peligrosa, aunque a veces inevitable para sus ojos.
Los automóviles que transitan por un concurrido puente que cruza desde el área continental hacia la isla de Miami Beach pasan junto a una inmensa escultura de Britto de niños bailando frente al Museo de Niños de Miami, y unos pocos kilómetros más allá se encuentran con otra escultura gigante de una mujer que corre como suspendida en el aire, sostenida de un edificio en la carretera interestatal 95.
Los pasajeros del tren, por su parte, pueden ver desde sus ventanillas un joven de unos 10 metros de altura que les da la "Bienvenida" a un centro comercial; y los clientes de otros varios centros comerciales pueden disfrutar del arte de Britto mientras hacen sus compras.
Así sucede, por ejemplo, en una plaza de un conjunto de negocios cercanos al centro de la ciudad, adornada por tres esculturas multicolor de un corazón, un niño sonriente y una mariposa.
Pero Miami no es el único lugar donde el público puede ver las obras de Britto, que además de artista es un conocido filántropo de esta zona.
Las esculturas y pinturas de Britto, que ha creado una colección de siete estampillas de las Naciones Unidas para los XXIX Juegos Olímpicos de Beijing, se exhiben actualmente en más de 100 galerías de cinco continentes, entre ellas las sucursales de la Opera Gallery en Nueva York, Londres, Hong Kong y Singapur; y la galería Mensing de Alemania, de acuerdo con el artista.
Sus pinturas han sido adquiridas por numerosos museos, entre ellos el Museo de Arte Contemporáneo de Sao Paulo, el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas, el Museo de Arte Hispano y Latinoamericano de la Florida, en Miami; y el Museo de Miniatura de Amsterdam.
A partir de diciembre, además, una de sus pinturas se exhibirá en el Museo de Louvre, en París, indicó la oficina de Britto.
Entre las personalidades que tienen trabajos suyos se encuentran la cantante Gloria Estefan, el astro del fútbol Pelé, el escritor Paulo Coelho, el multimillonario mexicano Carlos Slim, el tenista Andre Agassi, el magnate David Rockefeller, el músico Elton John, el ex presidente estadounidense Bill Clinton, el gobernador de California Arnold Schwarzenegger, los príncipes británicos Andrés y Eduardo y el diseñador de modas Giorgio Armani.
Britto, sin embargo, "nunca" pensó que llegaría a ser un artista conocido.
"Sólo pienso en pintar bastante y hacer mi vida", dijo el brasileño, que se inspira en "todo un universo de cosas simples que vemos todos los días", entre ellas su hijo Brendan, de 19 años.
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Terra/AP



