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Ike pierde fuerza mientras avanza hacia La Habana

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8/9/2008 - 15:47(GMT)

Por Esteban Israel

Historia continua abajo

LA HABANA (Reuters) - El huracán Ike se debilitó el lunes mientras avanzaba por Cuba con vientos de 155 kilómetros por hora rumbo a La Habana, amenazando también los yacimientos petroleros del Golfo de México.

Ike, un huracán de Categoría 2, había recorrido en la mañana del lunes un tercio de los aproximadamente 750 kilómetros de su paseo por Cuba, llevándose techos y arrancando árboles.

Su avance como una gigantesca cortadora de césped devastó plantaciones de café, paralizó las minas de níquel y destruyó parte de la infraestructura de la industria azucarera.

Las autoridades evacuaron a más de un millón de personas.

Según los pronósticos, Ike saldrá en la tarde del martes al Golfo de México a la altura de La Habana y se dirigiría a los yacimientos petroleros de Estados Unidos.

Los precios del petróleo subieron 1,5 dólares y superaron los 107 dólares por barril por temor a que Ike pudiera interrumpir la producción en el Golfo, de donde Estados Unidos extrae un cuarto de su crudo y un 15 por ciento de su gas natural.

A las 0800 hora EDT (1200 GMT), Ike estaba cerca de la ciudad de Camagüey, a 533 kilómetros al sudeste de La Habana, y avanzaba hacia la capital a unos 22 kilómetros por hora.

En el centro de Camagüey, una pintoresca ciudad del siglo XVI recién declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad, el viento arrancó árboles de cuajo.

"Aquí está bastante grave la situación. Hay mucha agua y los vientos son muy fuertes (...) Se ven tejas y pedazos de ramas volando por todos lados," dijo Cecilio, recepcionista de un hotel en la ciudad.

Ike no ha causado la muerte de nadie en Cuba, según las autoridades.

En Haití, donde la tormenta tropical Hanna provocó la muerte la semana pasada a 500 personas, las lluvias descargadas por Ike cobraron 61 vidas.

ALARMA EN LA HABANA

Ike tocó tierra en la noche del domingo en la costa nordeste de Cuba como huracán de categoría 3 en la escala Saffir-Simpson de cinco niveles, y se debilitó en la mañana del lunes a categoría 2.

"La situación que tenemos hasta ahora es de daños cuantiosos, sobre todo en la vivienda," dijo el coronel José Betancourt, del estado mayor de la Defensa Civil cubana, a la emisora estatal Radio Rebelde.

Una de las principales pesadillas es que Ike atraviese La Habana, una ciudad de dos millones de habitantes donde muchas viviendas están en mal estado.

La ciudad fue puesta bajo "alarma ciclónica."

Automóviles con parlantes recorrían las calles de la capital advirtiendo a la población que ponga sus pertenencias a salvo. Unas 6.000 personas fueron ya evacuadas en La Habana.

Los pronósticos alertan que Ike podría descargar hasta 50 centímetros de lluvias a su paso por Cuba.

"Toda la nación ahora está en lo que en guerra se llama alarma de combate," escribió el convaleciente ex presidente cubano Fidel Castro en un editorial.

Ike azota Cuba mientras la isla intenta todavía reponerse de la devastación causada hace ocho días por el huracán Gustav, que dañó más de 100.000 viviendas en la provincia occidental de Pinar del Río.

RUMBO AL GOLFO

Según los pronósticos, una vez que deje Cuba y atraviese el Golfo, Ike tocaría tierra en la costa este del estado de Texas, aunque bastaría un pequeño desvío para llevarlo a Nueva Orleans, donde el huracán Katrina dejó 1.500 muertos en el 2005 y unos 80.000 millones de dólares en pérdidas.

Gustav amenazó la ciudad la semana pasada, poniendo a prueba sus reforzados diques.

Mientras Ike se movía en el Caribe, los residentes en los Cayos de Florida, una cadena de islas conectadas por puentes, comenzaban a ser evacuados por precaución.

Las compañías petroleras que habían comenzado a enviar otra vez a sus trabajadores a las plataformas de la zona, evacuadas hace una semana por el huracán Gustav, comenzaron a hacer planes para una nueva salida.

(Reporte adicional de Rosa Tania Valdés y Marc Frank en La Habana, Michael Haskins en Cayo Hueso y Christopher Michaud en Nueva York; Editado en español por Gabriela Donoso)

Terra/Reuters

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