Internacional
Por Laura MacInnis
GINEBRA (Reuters) - La nueva Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Navanetham Pillay, llamó el lunes a un debate abierto sobre racismo e intolerancia religiosa y pidió plena participación de todos los países.
En su primer discurso en el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, la ex jueza de la Corte Criminal Internacional, dijo que la próxima conferencia del organismo sobre racismo y xenofobia, que se realizará en abril, estará debilitada si Estados Unidos y otras naciones no se incorporan.
"No olvidemos que la diversidad de opiniones es a menudo una característica inherente y bienvenida de las relaciones entre pares," dijo la Alta Comisionada.
Estados Unidos e Israel se marginaron de la última gran conferencia de la ONU sobre racismo, que se realizó en Durban en el 2001, argumentando que se había convertido en un foro anti semita.
Canadá ha dicho que no tomará parte en la convención planeada en Ginebra, y Estados Unidos, Gran Bretaña, Holanda y Francia han dicho que podrían quedarse fuera si el trato de Israel a los palestinos nuevamente eclipsa todo lo demás.
Algunas naciones también están preocupadas de que países islámicos intenten usar la conferencia para presionar por una declaración que podría sofocar la libre expresión etiquetando el criticismo de las religiones como algo difamatorio.
Sin mencionar ningún país en particular, Pillay dijo que una de sus prioridades era asegurar la participación completa y rigurosa en la conferencia de abril del 2009, conocida como "Durban-2."
"Insto a aquellos gobiernos que han expresado su intención de no participar en la conferencia a reconsiderar su posición," señaló. "Haré todo lo que esté en mis capacidades para llevar a cada uno a la mesa."
(Editado en español por Gabriela Donoso)
Terra/Reuters