FRANCIA-GOBIERNO
París, 7 sep (EFE)- El primer ministro francés, François Fillon, defendió hoy las reformas emprendidas en los primeros quince meses de la presidencia de Nicolas Sarkozy y, ante la difícil coyuntura económica, apostó por "mantener el rumbo" y excluyó tanto un plan de rigor como de relanzamiento presupuestario.
"Mantenemos el rumbo de las reformas estructurales", dijo el jefe del Gobierno al clausurar la Universidad de verano de los jóvenes del partido conservador gobernante, la UMP, en Royan (oeste).
Una política fiscal "más restrictiva", como piden algunos, sólo acarrearía "la ralentización del consumo y de las inversiones", mientras que el plan de relanzamiento reclamado por otros agravaría la deuda y el déficit sin aportar remedios "duraderos", argumentó.
Tras recordar que el Gobierno ha rechazado sendas opciones, aseguró que mantiene el rumbo para "liberar el trabajo", que es "la única forma de crear crecimiento", "aumentar nuestra competitividad", que constituye "la única respuesta a la globalización", y controlar las cuentas del país.
A quienes en la UMP critican que la insuficiencia o lentitud de la "ruptura" prometida por Sarkozy en su campaña presidencial, les dijo que ya se han puesto en marcha "más de dos tercios" de las promesas electorales.
El primer ministro argumentó que se ha emprendido una "transformación de fondo" del país en diversos ámbitos, con una estrategia basada en "la firmeza política", "sin arrogancia" pero con la convicción de que la modernización de Francia "ya no era negociable".
La coyuntura económica internacional "hace más difícil" pero a la vez "más actual que nunca" esta "ambición", insistió Fillon, al señalar que Europa, incluida Francia, pasa por un mal momento económico.
En una alusión a las hipotecas de alto riesgo ("subprime"), dijo que la crisis se originó en Estados Unidos "en comportamientos irresponsables que habrá que sancionar algún día".
En su intervención, a la que asistían muchos miembros de su Gobierno, Fillon pidió a la UMP un respaldo sin fisuras a la acción de Sarkozy, a tono con los llamamientos a la "unidad" que dominaron los tres días de la Universidad de verano.
Ante las críticas en la propia UMP al plan de Sarkozy de gravar los rendimientos del capital para financiar el "ingreso de solidaridad activa" (RSA) -destinado a incitar a los desfavorecidos a volver al trabajo-, llamó a los jóvenes del partido a hacer del RSA "un estandarte de la transformación económica y social" de Francia.
Para financiar la generalización del RSA, se aplicará desde el próximo enero un impuesto del 1,1 por ciento a los ingresos inmobiliarios y procedentes de inversiones financieras (como dividendos y contratos de seguros de vida).
Parlamentarios de la UMP han advertido en Royan de que, en el examen del proyecto de ley, presentarán enmiendas para reducir el impacto de la nueva tasa en la clase media. Otros abogarán porque se encuentre rápidamente otra formula de financiación del RSA.
Fillon argumentó que la tasa "no vulnera" la política de "control global de las retenciones obligatorias" fiscales y sociales.
Francia tiene uno de los índices más altos de retenciones obligatorias entre los países desarrollados y, durante su campaña por el Elíseo, Sarkozy había prometido recortarlas.
Como era de prever, Fillon aprovechó para criticar al opositor Partido Socialista (PS) y recalcó el "contraste" entre esta cita de la UMP y la del PS celebrada hace una semana en La Rochelle (oeste).
"En La Rochelle, el partido socialista se mostró tal como es: sin ideas, sin propuestas, sin inspiración, desconectado de las preocupaciones de los franceses, afirmó el primer ministro.
"Nosotros tomamos iniciativas, ellos están en la inacción.
Estamos unidos, están divididos. Buscamos la modernidad, están aferrados al pasado", dijo, antes de agregar que el "único tema de unidad" en el PS es "la crítica sistemática" de Sarkozy.
La batalla por el futuro liderazgo del PS, que se decidirá en el congreso del partido en noviembre próximo, dominó la cita de los socialistas hace una semana. EFE al/prb
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