América Latina
El feroz huracán Ike, de categoría cuatro, dañó el domingo a la mayoría de las viviendas del territorio británico de Turcos y Caicos, afectando de paso a las poblaciones inundadas de Haití con más lluvias, mientras enfilaba hacia Cuba y parecía en condiciones de amenazar los Cayos de la Florida.
En Cuba, varias provincias entraron en alerta ciclónica por el inminente paso del Ike, que será un huracán "poderoso" y "peligroso", según advirtieron las autoridades, que ya ordenaron la evacuación de miles de personas.
El primer ministro de Turcos y Caicos, Michael Misick, dijo que el Ike dañó más de un 80% de las viviendas en el archipiélago. Centenares de personas quedaron desamparadas y pescadores perdieron sus lanchas por el huracán.
A las 1200 GMT, el ojo del huracán estaba al este de la isla Great Inagua, en el sureste de las Bahamas, con vientos máximos sostenidos de 217 kilómetros por hora (135 millas por hora). Se desplazaba en dirección oeste suroeste a 24 kph (14 mph) y se espera que continúe siendo un huracán de envergadura al acercarse al este de Cuba.
"Esto luce terrible", dijo el policía Henry Nixon en el interior de un refugio en la isla Great Inagua, donde unas 85 personas se concentraron para escuchar una radio. "Todo lo que podemos hacer es agacharnos y orar".
En Great Inagua, donde existe la mayor colonia del mundo de flamencos de las Indias Occidentales, viven unas 1.000 personas.
En la isla Gran Turca, capital de Turcos y Caicos, viven unas 3.000 personas y existe escasa protección natural de los embates del mar. Se ignora inicialmente si hubo muertos o heridos por la tormenta.
El Centro Nacional de Huracanes, con sede en Miami, dijo que se espera que el ojo del Ike avance hacia el este de Cuba el domingo por la noche y hacia el centro de Cuba a últimas horas del lunes. Se presume que Ike enfilará luego hacia el Golfo de México.
Diez provincias del oriente cubano y del centro del país entraron en fase de "alerta ciclónica" ante la intensificación del meteoro, indicó un comunicado de la Defensa Civil. La Habana debía mantener un nivel "informativo", ordenó la institución.
En Holguín, cosecheros de café y pobladores de la serranía norteña estaban siendo evacuados, así como los moradores de zonas propensas a inundarse, comentó la corresponsalía en Santiago de la agencia local Prensa Latina.
Ya se suspendió toda la navegación costera en los territorios orientales, así como la transportación por tierra, circulando sólo lo necesario, y específicamente en caso de emergencia.
En La Habana, donde residen más de dos de los 12 millones de cubanos, había todavía un fuerte sol tropical el domingo por la mañana, pero los capitalinos comenzaron a tomar medidas preventivas, como recopilar agua, fijar ventanas, limpiar balcones y comprar alimentos, especialmente pan y enlatados.
Este es el segundo ciclón de gran intensidad que afecta a Cuba en menos de 10 días. La nación caribeña no sufrió perdidas de vidas humanas por estos meteoros en varias temporadas gracias a una fuerte actividad preventiva de la Defensa Civil, en contraste con los cientos de fallecidos en el resto del Caribe.
En República Dominicana, un agricultor murió aplastado por un árbol derribado por las lluvias y los vientos que generó Ike, mientras 4.160 personas amanecieron el domingo en refugios.
El agricultor muerto fue identificado como Domingo Silvestre, de 60 años, informó Minerva Santos, directora de la Defensa Civil en Nagua, 230 kilómetros al noroeste de la capital.
El paso de Ike por la nación caribeña dejó lluvias, pero en un favorable giro no tocó territorio de manera directa.
Las autoridades también informaron de la recuperación el sábado del cadáver del pescador Armando Zapata, desaparecido desde el 30 de agosto tras el paso de la tormenta tropical Hanna.
En Luisiana, el gobernador Bobby Jindal estableció un grupo de tarea para prepararse para la posibilidad de más destrucción, mientras que los residentes de Florida almacenaban baterías, agua y contenedores de gasolina.
Los corresponsales de The Associated Press Mike Melia desde Nassau, Bahamas, Andrea Rodríguez desde La Habana y Ramón Almánzar desde Santo Domingo contribuyeron para este despacho.
Terra/AP