Pena de muerte
La ejecución de un hondureño que mató a su ex jefe está programada para el jueves por la tarde, con lo que se convertiría en el segundo latinoamericano en ser sometido a la pena capital en Texas esta semana.
José Medellín pide perdón antes de ser ejecutado
Condenado a muerte alega ser muy gordo para ser ejecutado
Pena de muerte, ¿Sí o No?
Consulta más noticias de Crónica Policial
Entérate de más noticias de última hora
Heliberto Chi, quien ingresó ilegalmente a Estados Unidos, fue hallado culpable del asesinato en el 2001.
Según lo previsto, será ejecutado con inyección letal tras permanecer seis años en una cárcel de Estados Unidos. La ejecución está prevista para después de las 18 (2300 GMT).
Abogados que representan al país centroamericano alegan que el hecho de que a Chi no se le permitiera entrar en contacto con representantes de su gobierno después de ser arrestado en California y enviado a Texas violó un tratado internacional. Los abogados pretenden conmutar la pena capital por una cadena perpetua.
El argumento es similar al presentado esta semana por los abogados de otro condenado a muerte en Texas, el mexicano José Medellín, quien fue ejecutado la noche del martes por haber participado en las violaciones y asesinatos en pandilla de dos mujeres jóvenes en Houston hace 15 años.
A diferencia de Medellín, sin embargo, Chi no está en la lista de unos 50 condenados a muerte en todo Estados Unidos _ todos nacidos en México _ que según un fallo de la Corte Internacional de Justicia merecen nuevas audiencias ante las cortes norteamericanas para determinar si se violó la Convención de Viena de 1963 durante sus arrestos.
La decisión de la corte fue tomada a raíz de una demanda que presentó México contra Estados Unidos ante la corte mundial en 2003.
Chi, de 29 años, fue sentenciado a muerte el 7 de agosto por participar en marzo de 2001 en un robo a mano armada de una tienda en la que había trabajado.
Los jueces lo hallaron culpable de matar a tiros al gerente del negocio Armand Paliotta, de 56 años, y herir al empleado Adrián Riojas, de 18, en Arlington, Texas. La policía lo arrestó en los Angeles en mayo de 2001.
Terra/AP

