América Latina
LIMA (Reuters) - El cierre de vías para resguardar la seguridad de la cumbre de América Latina, el Caribe y la Unión Europea en Perú provocó un desorden generalizado el martes en Lima, con miles de autos atascados en el tráfico debido al colapso de un plan de rutas alternativas.
Conductores que tocaban el claxon desesperadamente coparon las calles aledañas a la sede principal de la cumbre y a los hoteles donde se alojan los diplomáticos y empresarios participantes, mientras una densa neblina cubría la ciudad.
Policías a pie, en motocicleta y a caballo trataban inutilmente de guiar a los conductores por los desvíos establecidos que pronto se vieron colmados de vehículos.
Las fuerzas de seguridad peruana han desplegado al menos 9.000 efectivos en Lima y a 93.000 en todo el país para velar por la tranquilidad del evento.
"Lamentablemente hay cosas en la ciudad que progresivamente tenemos que ir mejorándolas (...) Necesitamos mantener la tranquilidad," dijo el jefe de la policía de Perú, Octavio Salazar, a la radio local RPP.
La policía limeña se vio forzada a reabrir la avenida Javier Prado, importante arteria donde se ubica la sede central de la cumbre, para desahogar el enorme volumen de vehículos procedentes del este de la ciudad que estaban atorados.
En tanto, otras calles y avenidas se encontraban enrejadas y con sus vecinos sometidos a estrictos controles de acceso, por vivir cerca de al menos 14 grandes hoteles limeños donde se hospedan las delegaciones asistentes a la cumbre.
El tráfico se ha visto empeorado por obras de último momento que la municipalidad de Lima realiza hace pocos meses como parte del llamado "Programa Apec," que apunta a modernizar las vías limeñas de cara a la cumbre del Foro Económico Asia-Pacífico, a realizarse en noviembre.
Un estudio privado publicado la semana pasada reveló que la mitad de los habitantes de Lima tiene señales de estrés y ansiedad debido el caos vehicular originado por las obras.
Lima, cuya población asciende a unos 7,5 millones de habitantes, luce como una ciudad en reconstrucción, con grandes huecos y ruidosas maquinarias que rompen el asfalto todos los días, delante de muchos que miran resignados.
"Todos estamos sufriendo y todos estamos viviendo un momento de restricciones de tránsito indispensable por temas de seguridad," dijo el ministro de Trabajo, Mario Pasco a RPP.
Pasco afirmó que la ciudad recuperará la calma los días jueves y viernes, porque muchas empresas no trabajarán en vista de los días no laborables decretados por el Gobierno durante las fechas centrales de la cumbre.
(Por Jean Luis Arce, Editado por Juana Casas)
Terra/Reuters