La Premier no cree en crisis
| Vladimir Hernández BBC Deportes |
07/09/2008 - 16:33 (GMT) La liga inglesa desembolsó más de US$1.000 millones en la compra de jugadores en el verano, algo nunca visto. ¿Es sostenible?
¿Crisis económica? ¿Cuál crisis económica? La llamada turbulencia financiera que golpea cual huracán a los mercados de Europa y Estados Unidos, pasó sin pena ni gloria por la Liga Premier.
De acuerdo a un informe de la firma de auditores Deloitte, los equipos de la liga inglesa desembolsaron alrededor de US$1.000 millones de dólares en la adquisición de nuevos jugadores en el período de transferencias del verano (del hemisferio norte).
Esto representa unos US$60 millones más que lo gastado el año pasado.
En la prensa británica muchas veces se da como un hecho que la Liga Premier es la "más poderosa del mundo". Son datos económicos como este que le dan sustento a tales afirmaciones.
Sobre todo si se toma en cuenta que la liga tiene en estos momentos ingresos de casi US$ 3.000 millones, cada temporada, entre entradas, anunciantes y (especialmente) derechos de televisión.
"El nivel de gastos de la Premier es de lejos el mayor de Europa", indicó Paul Rawnsley, director de negocios deportivos de Deloitte.
"Con la mayoría de los ingresos asegurados (mediante los contratos firmados para transmitir los encuentros), los clubes ingleses muestra una alta resistencia a los difíciles tiempos que atraviesa la economía", asegura.
"Aunque el fútbol inglés no está a prueba de recesiones, parece ser bastante resistente", acota Rawnsley.
Capital frescoEn el último mes y medio los equipos ingleses han llevado a cabo decenas de fichajes, hurgando las filas de los clubes en todo el planeta.
Nadie ha estado a salvo de los ojos de los scouts que han sido diseminados a olfatear las canchas de América Latina, Asia y hasta la del vecino, en Europa.
Curiosamente, las principales transacciones de este mercado de transferencias, y que representan más de 10% del total negociado, se efectuaron al filo de la medianoche del último día que se podía comprar a alguien.
Casi una hora antes de que se venciese el plazo, un grupo de inversionistas árabes (nuevos dueños del Manchester City) le blandió la chequera al Real Madrid para quitarle a Robinho de las garras del Chelsea.
Casi simultáneamente, Alex Ferguson, técnico del Manchester United, asentía para que se escribiese el cheque que pagaría al Tottenham unos US$60 millones por un delantero búlgaro llamado Dimitar Berbatov.
Ambas operaciones totalizaron unos US$120 millones. Un ejemplo de lo que está moviendo esta liga.
¿Pero hasta qué punto es beneficioso este festival de billetes que parece volar en la Liga Premier?
Un ejemplo casi insólito de los tiempos que corren en Inglaterra, es que esta misma semana el presidente del Everton, Bill Kenwright, se disculpó ante los hinchas del club por no ser un "billonario" y poder comprar más.
Ello pese a que recién había aprobado la contratación de un mediocampista belga por un monto (unos US$30 millones) nunca antes pagado por el equipo.
Campana de GaussLas disculpas de Kenwright se fundamentan en la entrada al mercado del grupo árabe que recién compró al Manchester City y las implicaciones que esto tiene.
El Abu Dhabi United Group entró con mucho ruido a la liga llevándose a Robinho y anunciando que para el próximo período de transferencias también quiere a Cristiano Ronaldo, Thierry Henry, Messi y a cualquier otro que los convierta en el nuevo club "galáctico" del planeta.
Ya sabemos qué pasó con el último equipo que se autodefinió de esta manera.
La empresa de los Emiratos Árabes Unidos es una de las más adineradas del mundo en el sector de bienes y raíces. Se estima que maneja una fortuna de US$1 billón de dólares, cuya cantidad de ceros no alcanzaría a meterse en esta columna.
Y si ya se alarmó, considere que el verdadero poder detrás de esta empresa es la familia real de los Emiratos, cuya fortuna (petrolera) es suficientemente grande como para cuantificar en meros números.
Sólo basta decir que el hasta la semana pasada propietario más rico de la liga inglesa, el ruso Roman Abramovich del Chelsea, queda como un mercader de plaza en comparación.
Es esta orgía de capitales la que tiene alarmados a varios en la Premier. Para el club mediano la opción para competir es aspirar a ser comprado por un billonario extranjero, como ya sucedió con Chelsea, Manchester United, Liverpool, Aston Villa, y Manchester City.
Pero el temor principal, es que los años de vacas gordas no suelen ser permanentes. Y mientras más se sube, más duro se cae dicen algunos.
Hay economistas que ilustran esto con la llamada "Campana de Gauss", que básicamente dice que todo lo que sube tiene que bajar.
Sin querer aventurarnos en territorio desconocido, la idea es reflejar los temores que se leen en la prensa inglesa alrededor de qué sucederá cuando lleguen las "vacas flacas". ¿Es sostenible es ambiente de "multi-billonarios" para el fútbol?
Ya la liga italiana fue considerada la mejor y más poderosa del mundo. También la española. Hoy es la inglesa.
¿Hasta cuándo? ¿Y sobre todo qué tan duro caerá?
¿Usted qué piensa?
Escríbanos sus comentarios a través del formulario que se encuentra a continuación.
Terra/BBC Mundo
BBCMUNDO.com. Todos los derechos reservados y prohibida su reproducción sin la autorización por escrito de BBCMUNDO.com



