Nueva York contempla el ocaso de Safin
31/08/2007 - 19:59(GMT)
Santiago Aparicio Nueva York (Estados Unidos), 31 ago (EFE)- El ruso Marat Safin se resiste a repartir las dosis de talento que durante un tiempo lució por el circuito, y así, sigue empeñado en regalar su peor cara e incluir su nombre entre las decepciones de cualquier evento, tal y como ha sucedido en el Abierto de Estados Unidos, en donde hoy se despidió en segunda ronda.
Con un cúmulo de errores superior al medio centenar, Safin abandonó el Centro Nacional de Tenis Billie Jean King de Nueva York que una vez fue suyo con la cabeza baja. Una imagen habitual en los tiempos recientes para un tipo que pudo haberlo sido todo. Para alguien al que se advertía, por condiciones, en la alternativa, casi única, a la dictadura de Roger Federer.
Safin, sin embargo, no parece estar por la labor. Al menos todavía. Ante Stanislas Wawrinka, un suizo que pretende hacerse un hueco a pesar de la sombra inmensa que emana Federer, dio su aspecto más triste. Precipitado, impaciente. Poco dispuesto a la labor. Sólo la historia que le acompaña mantiene a su nombre como un reclamo.
Por eso, a pesar de que ya hace tiempo que no hace ruido en el circuito, su derrota fue de lo más sonoro de la sesión.
El ruso perdió con Wawrinka por un triple 6-3. Nunca dio la sensación de ganador. Y las dificultades que ya advirtió en el primer partido, ante el canadiense Frank Dancevic, un jugador procedente de la previa (7-5, 7-6 (5) y 7-6 (7)) confirmaron los malos augurios.
Safin se ha acostumbrado a despedirse en las primeras rondas este año, donde su mejor registro fueron las semifinales en el torneo de Las Vegas y los cuartos de final de Washington, Los Angeles, y San Jose. Un panorama excesivamente gris para un tenista que llegó a ser número uno hace siete años, poco después de conquistar el Abierto de Estados Unidos.
Eran los años dorados de una raqueta que acumula quince éxitos, entre ellos dos Grand Slam. Al título en Nueva York unió el Abierto de Australia del 2005, el dato en el que inició a rodar por su cuesta abajo. Desde entonces no hubo más éxitos. Sólo dos finales, menores en Halle y Moscú. Y sin éxito. EFE apa/mlm.
Terra/EFE




